Esta vez casi de rebote teníamos la oportunidad de probar en un rally
de tierra. Nos cedían el material para correr el rally y una vez
consultado con nuestros patrocinadores, todos sin excepción nos
ayudaban económicamente, con lo cual sólo quedaba aceptar el reto.
Toda una ilusión.
Las piezas para el coche llegaban justas de tiempo para montarlas y
poder probar solo 2 ó 3 Km., pues había que salir para el rally.
Como todos sabéis el rally es secreto con lo que no conocíamos los
tramos y tampoco por motivos de trabajo probamos nada en tierra, pues
aunque fuera con cualquier coche de calle nos hubiese venido bien. |
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Así
llegamos a A Gudiña con muchísima ilusión, pero sin saber como podría ser
eso de correr en tierra.
Nos dieron los rutómetros y salimos a reconocer los tramos. Solo una
pasada por tramo, y la verdad es que llega a poco pues entre el rutómetro
y coger notas llegamos al final del primer tramo medio perdidos.
En las notas apuntamos piedras y baches, auque luego corriendo nos dimos
cuenta de que eso no es necesario, pues el coche se come todo lo que
aparece.
Lo que si nos vino bien es nuestra forma de coger notas, pues son muy
completas, lo que hacía que en carrera nos encontráramos cómodos.
Al llegar al primer tramo, salimos, pero menuda manera de derrapar, en
recta, cuando das gas, cuando frenas… La verdad es que pensé, por un lado
lo bien que lo íbamos a pasar, pero por otro ¿Llegaremos a meta?, con
mucha precaución y cogiendo ritmo cada metro que pasaba. Cuando faltaba 1
Km. para la meta se queda el coche a 2 pistones.
Llegamos a meta y vimos que habíamos hecho el 12º mejor tiempo, lo que era
más que gratificante pues era la primera vez que nos enfrentábamos a algo
semejante.
Intento mirar si es algún cable que se ha soltado pero no hay nada que
hacer, no queda más remedio que hacer el tramo B a dos pistones pero el
coche llega a meta y también al parque de trabajo donde el equipo
soluciona el problema rápida y eficazmente.
En el tramo A2 (realmente nuestro segundo tramo) salimos con un poco más
de ritmo apurando un poquito más las frenadas, pero sobre todo empezando a
balancear el coche y pasar las curvas con gas.
Todo el tramo sale bien, sin errores pero sobre todo, eran las notas que
realmente estaban sin errores lo que nos daba confianza, y ahora si que
habíamos hecho un tiempo más que extraordinario pues éramos 6os en el
tramo pero a menos de 15” del mejor tiempo. Realmente me pareció
increíble.
Seguimos tramo a tramo cogiéndole la mano al coche, cada tramo íbamos más
cómodos, sólo nos penalizaba un poco cuando el tramo estaba roto, pues
notábamos que los demás nos metían más segundos. Al preguntar a Vallejo y
Vidal, nos decían que en las zonas rotas pasaban igual a fondo. Nosotros
tampoco queríamos arriesgar a romper el coche ya que al siguiente fin de
semana tenía que salir al rally de Lugo.
En los tramos de la tarde nos iba cogiendo la lluvia en cada tramo, lo que
hacía imposible rodar a menos distancia de la cabeza pues ellos pasaban en
seco, en el tramo C2 incluso empezó a nevar justo cuando salimos, ya no
sabíamos donde estaba la pista pues todo estaba blanco.
Fue maravilloso. Hubo algún tramo en el que realmente me sentía Carlos
Sainz, pues iba de curva en curva de costado. Al final del rally
conseguimos una meritoria 8ª posición, después del problema del 2º tramo,
teniendo en cuenta lo del agua y nieve y sobre todo que apenas llegaba el
motor a 4.500 revoluciones ( ya cambiábamos para no forzar).
Pero sobre todo porque íbamos cómodos disfrutando de la oportunidad que
nos habían brindado. Habíamos hecho un rally sin cometer errores, nos lo
habíamos pasado en grande y podíamos haber estado en 3ª posición con el
tiempo perdido en el A2, por lo que nos vinimos para casa orgullosos de
todo el equipo, el coche, y los que estabais en la cuneta vibrando a
nuestro paso.
Si algún día me dan otra oportunidad, no dudéis que la aceptaré encantado,
pero esta vez pasaremos el cuentavueltas un poco más arriba. Un saludo,
nos vemos el Lugo.
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