Segundo rally de la temporada, coeficiente siete.
Legamos a Vigo con la moral ya a tope, después del fiasco del
Rally del cocido.
Esta prueba tiene tramos todos nuevos, pero a diferencia de otros
rallyes todos los tramos son estrechos, sucios en los apoyos con
cruces, con lo cual podemos hacer un buen papel.
Siempre conscientes de que el 306 siempre funciona.
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En
el primer tramo salimos sin guardar nada en el tintero y como resultado
llega el primer scratch a 10 segundos.
En el segundo tramo seguimos a buen ritmo, quizá dejando unas pocas
revoluciones sin aprovechar para conservar el motor, pero atacando a fondo
en cada curva logrando el 2º mejor tiempo y conservando la primera plaza
por 7 segundos.
Segunda pasada por el tramo “A”, conscientes de que podíamos
aumentar nuestra ventaja seguimos atacando cada curva, que no resultaba
nada fácil, ya que el tramo estaba muy sucio; ero el coche se estaba
comportado bien. Aunque en una curva en la mitad del tramo notamos que el
coche hace un rateo, dos curvas más adelante ( no sé si es que el motor se
vino abajo justo en el apoyo) se marcha de atrás y tocamos un guarda raíl
sin perder apenas 3 segundos, pero cual es nuestra sorpresa que le coche
empieza a hacer un ruido un poco raro como si se ahogara arriba de vueltas
llegando más o menos bien hasta cerca del final de tramo donde el coche
non queda a dos pistones. Con lo que empeoramos nuestro tiempo de la
segunda pasada y quedamos 3º a 14 segundos.
Tramo B2, después de reparar la avería (una bobina estropeada) nos
toca ya recortar tiempo para intentar conseguir pelear por la cabeza. Lo
cual es posible ya que Senra pincha y nos facilita un poco las cosas.
Ganando el tramo y pasando a primeros otra vez a 3,6 segundos de ventaja.
Con este resultado nos vamos a comer, contentos de nuestro trabajo, puesto
que a pesar del problema con la bobina el coche iba bien.
Llega la tarde, tramo “C1”, arrancamos concentrados para intentar
no ceder tiempo a nuestros rivales. Otra vez el coche empieza a fallar y
tenemos que hacer la mayor parte del tramo a dos pistones. En un principio
pienso en parar, pero luego como la mitad del tramo era en bajada,
considero que si aprovecho el peso del coche aún podía pelear por unos
buenos puntos (tengo que deciros que después de lo sucedido en Noya el
año pasado, esta vez con los dos espejos exteriores bien colocados voy
todo el tramo mirando si viene Blach).
Llegamos a meta y nosotros como no teníamos más bobinas se la pido
a Reiriz-Meira- Penido- Jorge Pérez. No hay suerte, nadie tiene una bobina
con lo cual tenemos que afrontar el “D1” con la misma, esta vez hacemos el
tramo con el bang-bang apagado para que el motor no coja temperatura y
funciona casi casi todo el tramo, puesto que empieza a fallar en el último
kilómetro y sorpresa para nosotros, ya que Senra nos mete solo 4 segundos.
Hablando con Anxo (mecánico de la asistencia de Senra) nos dice muy
amablemente que nos cede dos bobinas viejas que tiene en Vigo y se acerca
él a su domicilio a buscarlas, con lo que desde aquí le quiero dar las
gracias por ser así.
Luego con las bobinas prestadas afrontamos los dos últimos tramos,
pero el coche seguía fallando y a pesar de intentar subir al segundo
puesto no fue posible, pero sí nos sorprenden los dos últimos scratch
puesto que el coche no funcionaba la cien por cien.
Solo deciros a todos que gracias por vuestro apoyo pues lo siento y
lo agradezco, y que en 15 días nos vemos en el Albariño.
Cada vez está más difícil pero mientras exista opción, ahí estaremos.
En el rally de casa más fuerte que nunca, si Dios quiere.
Un saludo racing para todos vosotros. |